26 Jul - 2016
  • Por CONIN
  • Cargado en julio 26, 2016

Leche materna: amor, alimento y medicina

por Lic. Soledad Guajardo y Lic. Verónica Modolo

Amamantar es la manera ideal de aportar al niño todos los nutrientes y afecto que los más pequeños necesitan para un crecimiento y desarrollo saludable.

Según la OMS, la lactancia materna debe promoverse durante el embarazo y comenzar inmediatamente después del parto hasta los 6 meses de forma exclusiva.  Luego, debe complementarse  con alimentos semisólidos y continuar con lactancia de forma ordenada hasta los 2 años.

Durante el amamantamiento el bebé se alimenta y al mismo tiempo se vincula con la madre, satisfaciendo sus necesidades básicas de calor, amor y nutrientes.

A su vez, la leche materna no es solo un buen alimento, es además una buena medicina.

La leche materna es una sustancia viva, contiene tantas células como la propia sangre. Estas células pueden destruir activamente parásitos, bacterias y hongos y contribuyen a regular la respuesta inmunológica, ya que los gérmenes se multiplican menos y con menos rapidez en la leche materna.

Entre sus numerosas ventajas podemos destacar las siguientes:

. Se digiere mejor y más rápido.

. Es higiénica (está siempre preparada, a temperatura justa y estéril).

. Tiene grasas y proteínas de mejor calidad.

. Su composición se adapta a las necesidades de la edad (es distinta para un bebé de término que para un prematuro).

. Tiene anticuerpos que protegen al niño de las enfermedades a las que estuvo y está expuesta la madre.

. Tiene docenas de agentes antinflamatorios.

. Provee menor riesgo de contraer todo tipo de infecciones y enfermedades como: diarrea, diabetes, hipertensión arterial, asma, psoriasis, infecciones respiratorias, otitis media, infección urinaria, alergias, etc.

.  Propicia un mejor desarrollo psicomotriz, emocional y social.

Es posible concluir afirmando que no solo la leche materna provee beneficios psicológicos y nutritivos para el bebé, sino también genera ganancias para toda la sociedad ya que hay menor incidencia de enfermedades infecciosas y menor mortalidad infantil, y por ende, menor cantidad de internaciones y menores costos.

Lic. Soledad Guajardo y Lic. Verónica Modolo
Centro de Recuperación de Lactantes Desnutridos – Fundación CONIN
Las Heras, Mendoza